En la programación de culto de los illuminati, las técnicas básicas fueron desarrolladas en familias alemanas, escocesas, italianas, e inglesas y han sido hechas por siglos. Algunos informan que las técnicas se remontan a antiguo Egipto y a antigua Babilonia hasta las antiguas religiones de misterios. Los Nazis se sabe que han estudiado textos egipcios antiguos en su investigación del control mental. Los registros y los secretos de los linajes generacionales son secretos muy bien guardados.
Tipos Básicos de Programación
Las técnicas de programación llevan una enorme cantidad de tiempo, esfuerzo, dedicación y planificación por parte del culto para que sean implantadas en el individuo. Sólo un grupo muy motivado de personas emplearía el tiempo que esto requiere.
Para empezar, hay que diferenciar la programación intencionada de la no intencionada. Esto también se conoce como el ambiente en el que el niño crece.
La programación de un illuminati generacional a menudo comienza antes de su nacimiento pero una vez que nace, el mismo ambiente en el que crece el niño, se convierte en una forma de programación. A menudo, los niños crecen en un ambiente familiar que combina el abandono durante el día con la disfunción de las figuras materna y paterna. El niño pronto comienza a aprender que la hora de la noche, y las actividades de culto son lo verdaderamente importante en su vida. El niño puede ser privado de atención, o incluso maltratado durante el día, y sólo es tratado de forma especial o “visto” por los padres, durante la celebración del culto. Esto puede llevar a los alterados muy jóvenes a salir del núcleo o a una ruptura del núcleo, a sentirse “invisibles”, abandonados, rechazados, inmerecedores de amor y atención, o que ellos no existen, a menos que hagan lo que sus “familias” les piden hacer.
Otro entorno y proceso de condicionamiento que el niño debe afrontar es que los adultos a su alrededor son INCONSISTENTES dado que los adultos en una familia de culto generacional son casi siempre también múltiples o tienen desorden disociativo de la personalidad. Esto establece una realidad para el niño/bebé en la que los padres actúan de un modo en casa y de otro completamente diferente en las reuniones de culto; y de otro modo también distinto en la sociedad normal.
Dado que estas son las experiencias más tempranas de los niños sobre los comportamientos de los adultos y sobre los adultos, los niños no tienen elección sino aceptar esta realidad de que los seres humanos actúan en formas sorprendentemente diferentes en lugares distintos. Aunque sea de forma no intencionada, esto sienta las bases para una disociación posterior del niño, que mimetiza a los adultos que tiene a su alrededor.
Programación Intencionada
Comienza antes del nacimiento del niño. La disociación prenatal es bien conocida en el culto, dado que el feto es muy capaz de una fragmentación (de su mente) en el útero materno debido a un trauma. Esto normalmente se realiza entre el séptimo y el noveno mes de embarazo. Las técnicas usadas incluyen: colocar audífonos en el abdomen de la madre para que suene música alta, música discordante o de rock heavy. Otros métodos incluyen hacer que la madre ingiera cantidades de sustancias amargas, para hacer el fluido amniótico más amargo o gritar al feto dentro del útero. El abdomen de la madre tambien puede aplicarse golpes de intensidad media, especialmente cuando el final del embarazo está cerca y puede ser usado para causar un parto prematuro, o asegurar que el niño nazca en una fiesta ceremonial. Ciertas drogas se utilizan para provocar el parto si se desea una fecha de nacimiento determinado.
Una vez que el niño nace, se le hacen pruebas a partir de las primeras semanas de vida, buscando conocer ciertas cualidades en el niño: La fuerza del niño, cómo reacciona al calor, al frío, al dolor, son todos testados.
El niño es maltratado para crear estados fragmentados de conciencia. Los métodos de abuso pueden incluir: las sondas rectales, violación anal, shocks eléctricos de baja intensidad en los dedos y genitales, cortes en los genitales en circunstancias rituales. Se pretende comenzar la fragmentación antes de que se desarrolle un ego verdadero y hacer que el niño se acostumbre al dolor.
El aislamiento y el abandono se comienza a veces de forma rudimentaria. El niño es abandonado, o descuidado por adultos, intencionadamente durante el día, luego recogido, lavado, mimado en el contexto de la preparación de un ritual o reunión del grupo. Esto se hace para ayudar al niño a asociar las reuniones nocturnas con el “amor” y la atención y para crear el proceso de anclaje necesario para el culto, o la “familia”. El niño será enseñado a asociar la atención maternal con el hecho de ir a los rituales, y finalmente asociará la asistencia al culto con los sentimientos de seguridad.
A medida que el niño se hace mayor, de 15 a 18 meses, se produce más fragmentación intencionada permitiendo que los padres, así como los miembros del culto empleen la violencia metódicamente, por medio de gritos intermitentes, acercándose al niño, luego sacudiéndole en los dedos, el niño puede ser tirado desde una altura a una colchoneta y sufrir las risas de los demás hasta que se encuentre en un estado de terror y llore. Se le puede colocar en jaulas durante periodos de tiempo o ser expuesto durante periodos cortos al aislamiento. Se le puede privar de comida, agua y necesidades básicas. Todos estos métodos se ponen en práctica para crear una disociación intencionada en el niño. El niño de esta edad puede ser llevado a las reuniones del grupo pero fuera de ocasiones especiales o dedicaciones no tendrá un papel activo en el culto. Los niños pequeños se dejan habitualmente con un miembro del culto, o cuidador, que les vigila durante las actividades del grupo.
Entre los 20 y 24 meses, el bebé puede empezar el “camino de la disciplina” que los illuminati emplean para enseñar a sus hijos, que bien podría ser llamado “pasos de tormenta y violencia” dado que su propósito no es otro que crear un niño altamente disociativo, sin contacto interior con sus sentimientos, completa y absolutamente leal al culto.
Pasos Disciplinarios - Primer paso: no necesitar
El niño es colocado en una sala sin estímulos sensoriales, usualmente una sala de programación con las paredes grises, blancas o beiges. El adulto deja al niño solo durante periodos de tiempo que pueden variar de algunas horas, a un día completo a medida que el niño crece. Si el niño suplica que el adulto se quede y no le abandone, o grita, el niño es golpeado y se le dice que los periodos de aislamiento aumentarán hasta que aprende a dejar de ser débil. El propósito claro de esta disciplina es enseñar al niño a confiar en sus propios recursos internos y no en los demás. Lo que realmente se produce es un enorme terror al abandono en el niño. Cuando programador, regresa a la sala, el niño a menudo se le encuentra abrazándose o meciéndose solo en una esquina, ocasionalmente en estado catatónico de terror. El programador entonces “rescatará” al niño, le alimenta y la da algo de beber para construir el anclaje psicológico en el niño de que es su salvador. El programador entonces le dirá que la “familia” le pidió al programador que rescatara al niño porque su familia le ama.
Se le introducirá enseñanzas de culto, en este momento, aprovechando su estado de desamparo, terror y casi agradecimiento insano que siente que ha sido “rescatado” de su aislamiento. El programador reforzará en el niño una y otra vez cuánto éste necesita a su “familia” que acaba de rescatarle de la muerte, el hambre o el abandono. Esto enseñará al bebé más pequeño a asociar la comodidad y seguridad con la unión con su programador, que puede ser uno de sus padres o ser algún miembro de la “familia”.
Pasos Disciplinarios - Segundo Paso: no querer
Es muy similar al anterior y realmente lo refuerza, realizandose de forma intermitente conjuntamente al primero durante los primeros años de la vida del niño. De nuevo, el niño es abandonado en una sala de programación o en una sala de aislamiento sin comida ni agua durante un largo tiempo. Un adulto entra en la sala con una jarra de agua fría o comida. Si él pide alguna de las dos cosas, cuando el adulto come o bebe delante de él, el niño será severamente castigado por ser débil y necesitado. Este paso se refuerza, hasta que el niño aprende a no pedir agua o comida a menos que se le ofrezca. La razón clara de esto es que el culto cree que el niño se hace fuerte creciendo disociado de sus propias necesidades de agua o comida u otras comodidades y busca que se haga temeroso de pedir nada ayuda a los adultos. Esto crea en el niño una hiper vigilancia ya que aprende a buscar al margen de los adultos señales de cuándo está bien satisfacer sus necesidades, y no confiar en sus propias señales corporales. El niño ya está aprendiendo a buscar fuera de si mismo las claves de qué siente en lugar de confiar en sus propios sentimientos. El culto ahora se convierte en la base para el control del niño
Pasos Disciplinarios - Tercer Paso: no desear
El niño es situado en una sala con sus juguetes favoritos. Un adulto amable entra en la habitación y comienza a jugar con el niño. Es adulto puede ser un amigo, tío, padre o programador. El niño y adulto pueden comenzar a jugar sobre los deseos o sueños secretos del niño. Esto ocurrirá en varias ocasiones, hasta que se gane la confianza del niño. En un punto, el niño es severamente castigado por cualquier aspecto del deseo o la fantasía compartida con el adulto, incluyendo la destrucción de sus juguetes favoritos, deshaciendo los lugares secretos seguros que el niño pueda haber creado, o incluso destruyendo a los protectores de fuera del culto. Este paso es repetido con variaciones, muchas veces durante años. Ocasionalmente, los padres o amigos del niño serán usados para revelar las fantasías más íntimas que el niño les haya rebelado durante el día.
La razón que da el culto para este paso es que es necesario hacer que los niños no tengan fantasías, que se dirijan en la vida por las apariencias, no por su interior. En otras palabras, el niño tendrá que pedir permiso al adulto para todos los aspectos de su vida, incluso el interno. La realidad es que este paseo destruye todos los lugares seguros que el niño haya creado internamente, para alejarse de los horrores que está experimentando.
Este paso crea en el niño el sentimiento de que no hay lugares seguros, de que el culto averiguará todo lo que sabe. Ejercicios como estos también son usados para crear alterados jóvenes en el niño que reportará a los programadores de culto sobre cualquier lugar seguro o deseos ocultos contra el culto que puedan tener otros alterados. Esto comenzará a establecer una hostilidad y división interna que el culto manipulará a lo largo de toda la vida del individuo con objeto de controlar a la persona.
Pasos Disciplinarios - Cuarto paso: la supervivencia del más fuerte
Este paso se emplea para comenzar a crear alterados perpetradores en el niño joven. SE ESPERA DE TODOS LOS MIEMBROS DE CULTO QUE SEAN PERPETRADORES, ESTO COMIENZA DESDE LA TIERNA INFANCIA. El niño es llevado a una sala donde está el programador y otro niño de aproximadamente la misma edad o ligeramente más joven que el niño que es entrenado. Al niño se le golpea fuertemente durante un largo periodo de tiempo, por parte del entrenador, luego se le dice que golpee al otro niño en la sala, o ambos serán golpeados aun más. Si el niño se niega, se le castiga con severidad, el otro niño también es castigado y luego al niño se le dice que castigue al otro niño. Si el niño continúa negándose, o llora o intenta golpear al entrenador, serán ambos golpeados severamente y se le reitera que golpee al otro niño para dirigir su enfado hacia el otro niño. Este paso es repetido hasta que el niño finalmente cumple. El paso comienza sobre los dos o dos años y medio y se emplea para crear alterados maltratadores en el niño. Se espera que los niños se conviertan en maltratadores de otros a edades muy tempranas y que “practiquen” con otros niños más jóvenes que ellos, animados y recompensados por los adultos a su alrededor. También mimetizarán a estos adultos, que interpretan constantemente el papel de autor de violencia con toda normalidad. El niño será enseñado que esto es aceptable para dirigir los impulsos agresivos y la ira creadas por la brutalidad a la que el niño es expuesto constantemente.
Pasos Disciplinarios - Quinto Paso: el código de silencio
Muchas estratagemas diferentes se usan para establecer esto, comenzando a la edad de dos años, cuando el niño comienza a ser más verbal. Usualmente, después de un ritual o reunión de grupo, se pregunta al niño sobre lo que ha visto u oído durante la reunión. Como los niños más obedientes, ellos cumplirán. Automáticamente son duramente golpeados o torturados y se crea un nuevo estado alterado a quien se le dice que mantenga y guarde las memorias de lo que ha visto, bajo amenaza de muerte. La nueva parte siempre accede. El niño y su nueva parte son sometidas a una ceremonia de juramento de silencio; y los alterados son creados cuya función es matar al cuerpo, si las otras partes recuerdan algo alguna vez.
El niño es torturado de forma severa para asegurar que nunca tenga la tentación de contar nada, incluyendo, ser enterrado vivo, casi ahogarlo, observar muertes de “traidores” que incluyan tortura lenta y dolorosa, como ser quemados, o desollados vivos, ser enterrados con cuerpo podrido parcialmente, decirle que será un cadáver como ese si cuenta algo, etc. Los escenarios son muy variados, diseñados por personas con imaginación de una crueldad sin límites, para asegurar que los niños más pequeños mantengan el silencio. Estos métodos han funcionado perfectamente durante cientos de años de práctica por parte del culto con sus niños. La razón de que estas cosas se hagan es evidente por sí misma; el culto está involucrado en actividades criminales, como se ha explicado en los anteriores capítulos del libro, y quieren asegurar que se mantenga el silencio de sus niños.
Esta es una de las razones por las que el culto ha sobrevivido durante tanto tiempo bajo su envoltura de secreto, y por qué la mayor parte de los supervivientes tienen terror o no desean hablar de estos malos tratos. Para revelar los secretos del culto, un niño debe ir contra el trauma psicológico más tremendo y horrendo y malos tratos imaginables. Incluso si es adulto, el superviviente tiene muy difícil dejar todo esto atrás cuando se mencionan sus malos tratos. Tanto a los niños como a los adultos se les dice que serán cazados y disparados (el entrenamiento de asesinos aclara al niño que esto no es una simple amenaza), que serán torturados lentamente. El niño seré expuesto a escenarios y ensayos durante su crecimiento para reforzar este paso.
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